El Periódico / Cuerpo

El juego bonito

Un cuento de hadas futbolístico desde el corazón del Valle de Colchagua.

Desplazar hacia abajo

No es exagerado dibujar paralelismos entre los clubes de fútbol y las empresas vitivinícolas. Están ligadas a una cultura local. Inspiran lealtad. Cuentan con sus propias insignias. Y gran parte del trabajo gira en torno a las temporadas.

Como los enólogos, cada club dispone de una filosofía, un estilo de juego que refleja la identidad y el estilo de vida de su comunidad. Muchos clubes cuentan con el apoyo de una familia de desconocidos, admiradores de cierto vintage. El personal del club se parece a los viticultores: eligen jugadores locales con inmenso potencial para convertirlos en excelentes futbolistas. Hay pocos lugares donde esto sea más cierto que en el Valle de Colchagua, en Chile, que es el hogar de Viña Los Vascos y sus clubes de fútbol locales, Club Deportivo Los Vascos, Bodega Los Vascos y La Agrícola de Los Vascos.

Una familia futbolera

En Los Vascos, el amor por el fútbol va muy lejos. Cada departamento de la viña tiene su propio microequipo de jugadores. En su tiempo de ocio, uno encuentra a estos equipos (los conductores de tractores, los enólogos, el personal del almacén y del garaje) participando en sesiones informales pero intensas de fútbol o pichanga, como se le conoce aquí. Los Vascos tiene tres equipos.

El mayor, es el Club Deportivo Los Vascos, la institución deportiva local que lleva a otro nivel la pasión de la comunidad por el fútbol. Fundado en 1989, el club juega en la liga de fútbol amateur y viste de azul real y dorado.
« Empecé a jugar en el club en 1995 » dice Jorge Pérez, centrocampista y presidente del Club Deportivo Los Vascos.
« Había un club que se llamaba Santa Patricia y luego le cambiaron el nombre a Club Deportivo Los Vascos. Los trabajadores de Los Vascos se juntaron y así empezó todo ».

Además del Club Deportivo Los Vascos, existen otros dos equipos menos competitivos dentro de Viña Los Vascos: Bodega Los Vascos y La Agrícola de Los Vascos. Bodega Los Vascos está representada por el equipo de la bodega. Sus uniformes están teñidos de azul real. La gente que trabaja en los viñedos juega para La Agrícola de Los Vascos. Sus camisetas son amarillas. Es tradición que los dos equipos se enfrenten cada año el 18 de septiembre, para conmemorar las Fiestas Patrias, que marcaron el inicio del proceso de Independencia de Chile en 1810.

En estos partidos, más que los resultados, lo que importa es participar. « Se trata más bien de que la gente mueva sus cuerpos, de motivarlos. No es demasiado competitivo » explica Patricio Barrera Ravelo, miembro del equipo de mantenimiento, que juega en Bodega Los Vascos. « Somos inclusivos, todas las edades son bienvenidas. No hay barreras para entrar. Jugar al fútbol y colaborar en equipo aquí gusta a todo el mundo ».

Barrera, o ‘El Ganso‘, como le conocen sus compañeros, trabaja en la bodega de Los Vascos desde hace 15 años. El equipo está formado mayoritariamente por empleados de Los Vascos y un exprofesional como Manuel Plaza, nuestro responsable de barricas y preembotellado. Plaza jugó para el club de fútbol de primera división Deporte Santa Cruz entre 1993 y 1998.

Bodega Los Vascos
Estadísticas de jugadores

Jugadores más hábiles
Jugadores más hábiles
Mejor lanzador de penaltis
Jugador más rápido

Ventaja de jugar en casa

Cada club de fútbol tiene su propio lugar de culto. Una extensión sagrada de césped, rodeada (a veces) de asientos y gradas, puertas y torniquetes. Es aquí donde canciones ancestrales se crean y entonan desde los palcos. Es en esos estadios donde se gana, se pierde o se empata, pero siempre se repite. El Liverpool Football Club tiene Anfield. El FC Barcelona tiene el Camp Nou. Los equipos de Los Vascos tienen La Cancha. ¿Qué hace que este espacio sea tan especial? « Todo » dice Barrera. « El ambiente, el campo, es lo que te atrae, como lo hace el fútbol. También me lo han dicho jugadores profesionales que dejaron huella en la selección de Chile. Crea esa sensación de anhelo por experiencias que los fans y los jugadores buscan vivir ».

La Cancha fue construida en 2007 y su exuberante césped se encuentra a las puertas de Santa Lucía. La visión de La Cancha cobró vida gracias a Oscar Guerrero. Guerrero, o El Alcalde, como lo conocen por estos pagos, trabaja en el departamento de administración desde hace 31 años. Es el presidente del Deporte Santa Cruz, club de fútbol local que juega en la División B de la liga nacional. También estuvo a cargo de la construcción de La Cancha.

Según Guerrero, La Cancha es « el mejor campo de fútbol de Colchagua ». Sabemos que no lo dice solo porque su equipo semiprofesional entrene allí una vez a la semana. De hecho, algunos de los jugadores formados en La Cancha han sido convocados para jugar en la selección nacional. « Es el estadio de toda la comunidad » dice Jorge Pérez.
« Es un muy buen campo y todos quieren ir allí. Siempre estamos ahí ».

¡Campeones!

En 2017, La Agrícola de Los Vascos y Bodega de Los Vascos decidieron reunirse por primera vez. Representaron a Los Vascos como un solo equipo en el campeonato interviñedos organizado por Viña de Colchagua en Santa Cruz. El equipo ganó la competencia.

« Ese día nos enfrentamos a Siegel Vineyard, un rival difícil » dice Barrera. « Por desgracia, dos de nuestros jugadores fueron expulsados. Así es el fútbol, hay mucha pasión y te animas un poco porque quieres ganar, no por malicia sino por ilusión. Al final ganamos en los penales. ¡Salimos muy felices! La finca nos proporcionó un autobús para llegar a los partidos. Además de los jugadores, también se subieron al autobús muchas personas de la bodega y de la finca para ir a hinchar para al equipo al equipo. Jugar frente a nuestra afición fue muy bonito ».

El fútbol en el valle de Colchagua inspira camaradería y cohesión.

Barrera sugiere que existen similitudes entre trabajar en la bodega y ser futbolista. « Ambos fomentan el deseo de ser responsables » dice. « Me tomo mi trabajo en serio y cumplo al máximo con mis responsabilidades. Como en un campo de fútbol, me aseguro de que mi misión no se pase por alto o se vea comprometida ».

Los Vascos unidos

Lo que distingue a todos estos clubes es su particular relación con la viña. Pérez alude a este sentimiento de interconexión. « Ellos [los jugadores] se sienten identificados con los clubes. Como trabajan juntos en Los Vascos, les gusta jugar en equipo ». La mayoría de los jugadores entraron  a trabajar a la viña por los clubes, o al revés. « Fue a través del club [Deportivo Los Vascos] que conocí a la gente de aquí » dice Pérez. « Me invitaron a trabajar aquí y fue perfecto ». Si los clubes se esfuerzan por ganar trofeos, es el mero hecho de jugar al fútbol con amigos, familiares y colegas lo que mantiene viva a esta comunidad.

Y en el fútbol, como sucede con el vino, cada temporada trae nuevas esperanzas…

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