La tonelería

Los artesanos de la tonelería de Domaines fabrican los recipientes que alojarán al vino durante muchos meses. Esta etapa al interior de las barricas es de gran importancia en la crianza del vino. Dada la complejidad técnica que reviste la elaboración de las barricas, el tonelero lleva sobre sus hombros una gran responsabilidad. De la elección de la madera, de su selección durante la fabricación, de la fineza de su trabajo al preparar las duelas y del cuidado aportado durante el montaje dependerá la calidad final de nuestras barricas.

La tonelería de Domaines se encuentra ubicada en Pauillac. Según dicta la tradición de la región de Médoc, Lafite siempre ha contado con su propia tonelería. El equipo actual consta de cinco toneleros que trabajan durante todo el año en la fabricación de 2.000 barricas que posteriormente se utilizan en todas las propiedades del grupo.

El roble seleccionado para las barricas proviene de los extensos bosques de Allier y Nivernais. La madera se seca al aire libre durante dos años en Lafite antes de pasar al proceso de fabricación. Esta autonomía permite controlar el origen geográfico de la madera, la calidad del secado y el tostado.

El viñedo

El viticultor

Gracias a su conocimiento de la parcela que ha trabajado durante varios años, el viticultor es el encargado de realizar las podas invernales con el fin de obtener los mejores resultados cualitativos.

Durante los desbrotes de primavera, se cuidará de no cortar los sarmientos necesarios para la renovación del pie para así garantizar la continuidad del viñedo.

El oficio de viticultor o viñatero está íntimamente ligado al viñedo, y más aun a la parra. El vínculo entre el viñatero y su parcela constituye una unión para toda la vida que solo puede romperse al arrancar las parras para renovar el viñedo o al jubilar el viñatero.

Trasladar a un viñatero a otra parcela significa destruir una experiencia que tomará años reconstruir.

Un maestro viñatero, es decir el jefe del equipo de viñateros y viñateras, es el responsable de supervisar, planificar y organizar las tareas manuales que se realizarán en el viñedo. Él es el encargado de supervisar la evolución fisiológica de la parra y prever las tareas que será necesario realizar.

El viticultor asistente

El viticultor asistente vela por el buen mantenimiento de la parra a lo largo de todo su proceso vegetativo con el fin de garantizar que los sarmientos estén bien posicionados para la siguiente poda.

Las labores de invierno consisten principalmente en desamarrar los brotes, enrollar los sarmientos y proteger las heridas causadas por la poda. En primavera, el asistente se hará cargo de las tareas de enrejado y desbrote.

Al igual que el maestro viñatero, el asistente participa en tareas colectivas como las vendimias durante el otoño, y, de ser necesario, también presta ayuda en las bodegas.

El operador de maquinaria

El operador de maquinaria es el encargado de realizar las tareas mecánicas en el viñedo. Durante el año, las labores de mantenimiento del suelo (labrado y tareas manuales), protección de las parras (sulfatado, pulverizaciones) corte de coronas y fertilización se llevarán  a cabo a intervalos variables según las condiciones climáticas. Asimismo, estará a cargo de la preparación del suelo antes de proceder con nuevas plantaciones.

Posteriormente participará de las tareas colectivas que se realizan cada otoño. El capataz o jefe del equipo de operarios es el responsable de supervisar, planificar y organizar las tareas mecanizadas en el viñedo.

La bodega

El maestro bodeguero

Es uno de los artistas de la Maison y el encargado de crear el nuevo vino. Luego de supervisar las tareas asociadas a la vendimia y a las fermentaciones, se dedica a preparar los ensamblajes de distintas cepas y diferentes terroirs con el fin de dar vida a una noble criatura que pueda representar la imagen de la propiedad.

Posteriormente, su principal preocupación es la supervisión del proceso de crianza para completar satisfactoriamente la nueva cosecha. Coordina las funciones del personal de la bodega, atento a las más mínimas variaciones durante la gestación del nuevo vino. Finalmente se encarga de vigilar las tareas de preparación del embotellado.

El obrero de bodega

El obrero de bodega, también conocido como “el hombre de las sombras” por trabajar siempre en la oscuridad de las bodegas, es el encargado de manipular el vino desde la llegada de las uvas hasta el embotellado.

En otoño se encarga de las diferentes operaciones relacionadas con la recepción de la vendimia, la fermentación pelicular, el prensado, el encubado, el ensamblaje y la limpieza. Después de colocar el vino en barricas, llevará a cabo las operaciones de llenado y trasiego de las barricas cada tres meses, el mantenimiento de las barricas y, finalmente, el proceso de embotellado. El ciclo tendrá una duración variable según el vino, pero por lo general tomará 3 años en el caso de los grandes vinos.

El obrero de bodega comulga con el vino durante el largo proceso que conduce a la madurez y asume parte del trabajo que permitirá que el vino se enriquezca mediante el contacto con la madera y se clarifique naturalmente.