Château Lafite Rothschild
La bodega
Vinificación tradicional y selección rigurosa
La cosecha de cada parcela es inicialmente tratada en cubas separadas para preservar la identidad del terroir en el cual maduró la uva.
En Lafite, tradición y progreso van de la mano, aunque el personal técnico prefiere siempre confiar en su propio paladar al momento de la vendimia, el desarrollo de la fermentación y la duración de las operaciones de sangrado. Las fermentaciones tienen lugar en un cocedero de madera donde los mostos se maceran entre 18 y 25 días.
Al concluir la fermentación alcohólica, se realiza una primera cata de las cubas antes de ser trasegadas a las cubas de vino fino o “vino gota”; por su parte, los hollejos son rápidamente exprimidos de forma independiente para extraer el “vino de prensa”. Una nueva etapa de fermentación, llamada fermentación maloláctica, se lleva a cabo en cubas antes de colocar cada lote en barricas. Las barricas provienen en su totalidad de la tonelería de Domaines.
Cabe destacar que en 2010 Lafite aumentó su capacidad tecnológica mediante la construcción de dos bodegas que albergan varias decenas de barricas de poca capacidad. Una bodega destinada al Merlot compuesta de cubas de concreto de 50 a 125 hl para vinificar con especial atención las diversas parcelas de Merlot. Una bodega de separación (cubas de acero inoxidable de 30 a 70 hl) dedicada a la fermentación maloláctica (segunda fermentación), con el fin de prolongar la selección realizada en las parcelas hasta el fin del proceso de vinificación para todos aquellos lotes que lo necesiten, ya sea Cabernet o Merlot.
Todas las barricas provienen de la Tonelería de Domaines y su tostado ha sido específicamente adaptado a las características del vino durante su fabricación. Cada cuba es sometida a una serie de catas durante el mes de diciembre para asegurar una estricta selección del Grand Vin. El ensamblaje se realiza al momento del primer trasiego de las barricas en el mes de marzo. Es el turno entonces de la crianza y el envejecimiento del vino en la bodega, etapa que se prolongará por un periodo de 18 a 20 meses. Durante este tiempo, el maestro bodeguero realiza una serie de trasiegos con el fin de separar los sedimentos de las borras del vino limpio, y un “collage” o clarificación consistente en la adición en cada barrica de cuatro a seis claras de huevo batidos ligeramente a nieve para coagular las últimas partículas que se encuentran en suspensión y poder precipitarlas al fondo de la barrica. El vino se encuentra ya listo para su embotellado, proceso que se desarrolla de una sola vez en el mes de junio.
La producción promedio del Château Lafite Rothschild y de su second vin, Carruades de Lafite, durante los últimos diez años ha sido de 45.000 cajas anuales.





