Bodegas Caro
Historia
Historia de una alianza
En 1998 nace la idea de una sociedad entre Domaines Barons de Rothschild-Lafite y la familia Catena. El entusiasmo que surge en torno a esta idea se plasma rápidamente en un proyecto: producir un vino único a partir de la unión de dos culturas, francesa y argentina, dos cepas, Malbec y Cabernet Sauvignon, y de la mano experta de ambas casas.
La familia Catena, con ya 3 generaciones dedicadas a la vinicultura, recurrió a sus conocimientos de los terroirs en altura de Mendoza y también a su pasión por la cepa Malbec para encontrar los mejores viñedos. Por su parte, DBR-Lafite aportó su manejo más que centenario del Cabernet Sauvignon, además del arte de producir grandes vinos mediante el ensamblaje de diversas cepas.
Los intercambios y las labores de selección iniciados a partir del año 1999 dieron vida en 2000 a un primer millésime de CARO. El éxito obtenido por los primeros millésimes llevó a la concepción en 2003 de un nuevo vino: AMANCAYA, que al igual a su antecesor, presenta una sutil armonía entre la identidad argentina y su estilo bordelés. Por otra parte, Bodegas Caro ha querido rendir homenaje a la cepa emblemática de la vitivinicultura transandina a través de un vino 100% Malbec, ARUMA, vino producido a partir del millésime 2010.
Desde el millésime 2003, las instalaciones de Bodegas Caro en el corazón de Mendoza acogen los vinos y hacen las veces de piedra angular del proyecto CARO. El toque final del proyecto fue la renovación de la construcción histórica y de los jardines, en el marco de la cual se amplió y se abrió la bodega para permitir su acceso desde el exterior.





