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Domaine d’Aussières, Informe de cosecha 2016

UNA COSECHA CÁLIDA Y SECA MUY FAVORABLE PARA EL TERROIR FRESCO DE FRONTFROIDE

Como es habitual año tras año, la región de Languedoc experimentó grandes variaciones climáticas. La cuenca mediterránea cercana a Aussières se vio afectada por un importante déficit de precipitaciones durante el invierno y el periodo de crecimiento vegetativo.

A pesar de las condiciones climáticas particulares que caracterizaron a esta cosecha, la brotación y la floración se desarrollaron sin problemas y la fruta alcanzó una madurez óptima, lo que demuestra que nuestros terroirs frescos y los viñedos que ya han alcanzado la edad adulta supieron adaptarse al clima inusual que marcó esta cosecha.

Contra todo pronóstico y para nuestra gran sorpresa, los embates del clima llevaron a todas las cepas a alcanzar un excelente nivel de maduración, una magnífica expresión aromática y un inmejorable equilibrio en todas las parcelas, desde las más precoces a las más tardías.

EL VIÑEDO Y LA BODEGA

La ausencia de precipitaciones durante el otoño, periodo de latencia y el invierno de 2015-2016 no permitió la acumulación de reservas de agua en subsuelos y napas freáticas, por lo tanto, el 2016 se caracterizó por un régimen hídrico deficitario.

Las temperaturas especialmente templadas de diciembre y febrero llevaron a las parras de diversas cepas a despertar tempranamente de su periodo de latencia.
De tal forma, ya en marzo, mes durante el que normalmente se produce la brotación, los viñedos mostraban 2 a 3 semanas de anticipación en su desarrollo.

El periodo vegetativo siguió su curso en marzo, sin embargo, las temperaturas menores que las habituales y algunas heladas disminuyeron la velocidad de maduración a un nivel menor que el previsto, por lo que el adelanto antes observado había prácticamente desaparecido al finalizar la primavera.
Las lluvias siguieron siendo escasas durante la primavera, no obstante, algunas tormentas periódicas aportaron el agua necesaria para este periodo clave del desarrollo del viñedo.

Las altas temperaturas de los meses de julio y agosto permitieron eliminar por completo la diferencia de desarrollo vegetativo que restaba a fines de la primavera.
Posteriormente, las precipitaciones muy por debajo de lo normal del verano desaceleraron levemente el ciclo. Así, al momento de la pinta, la fruta registraba un retraso de casi una semana respecto del desarrollo normal.

Por desgracia, los intensos calores y los fuertes vientos registrados provocaron numerosos incendios en la región.

Durante el mes de septiembre, es decir, plena época de vendimia, toda la región experimentó altas temperaturas que permitieron que nuestras cepas alcanzaran un muy buen grado de madurez.
A diferencia de las otras cepas, las variedades más tardías se beneficiaron de temperaturas más templadas en octubre y de una favorable oscilación térmica entre días calurosos y noches frescas.
La vendimia comenzó el 7 de septiembre con el Chardonnay (en 2015 se inició el 3 de septiembre) y concluyó el 12 de octubre con el Mourvèdre (2 de octubre el año anterior).

Ya en bodega, la degustación de las distintas cepas en proceso de vinificación permitió confirmar el buen nivel de la cosecha en todo sentido y augurar un excelente potencial para todos los vinos.
El único aspecto menos favorable de esta cosecha fue el nivel de producción un tanto menor resultante de la escasez de agua que se registró durante el verano.

LOS VINOS

Corbières, cepas meridionales de muy buen potencial

Dado que las cepas meridionales de los suelos menos profundos que estuvieron sometidas al mayor estrés hídrico se encuentran bien adaptadas a este tipo de clima, enfrentaron muy bien los rigores del clima.
La excepción fue la cepa Garnacha tinta, cuya producción sufrió una leve disminución producto de problemas de cuaja, pero que confirmará su potencial para la elaboración de grandes vinos.

Los vinos de la IGP Oc, gran calidad y cantidad en igual medida

Plantadas en nuestros terroirs más profundos y con reservas de agua más abundantes, las cepas de origen bordelés y burguiñón pudieron expresarse en todo su esplendor en esta cosecha.
Gracias a la abundancia de días soleados, los vinos expresan un excelente equilibrio y muy buen frescor que refleja el carácter distintivo del terroir de Aussières.


El presente informe ha sido elaborado conjuntamente por Aymeric Izard, Director del viñedo de Aussières, y Olivier Trégoat, Director Técnico de las propiedades del grupo DBR (Lafite) fuera de Burdeos.