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Un año excepcional para el malbec. Haga clic para acceder a las informaciones sobre el reporte de cosecha de nuestra bodega en Argentina.

NUESTRAS DOS REGIONES

Valle de Uco, Mendoza

Durante la temporada 2016-2017, la brotación tuvo lugar en las fechas habituales, es decir, a fines de septiembre, cuando el buen tiempo y las temperaturas templadas ya se habían instalado luego de un duro invierno.
Luego de una floración normal, la cuaja sufrió los efectos de una helada el 21 de octubre que redujo el número de bayas por racimo y el rendimiento de la cosecha 2017.
La pinta comenzó en la fecha acostumbrada en enero, si bien se produjo en forma escalonada y se extendió a lo largo de tres semanas, hasta principios de febrero.
Las precipitaciones durante el periodo de brotación (188 mm) fueron un tanto superiores al promedio histórico de 102 mm, no obstante, las temperaturas se mantuvieron dentro de los rangos normales.
Ya concluido el verano, las temperaturas nocturnas registradas en febrero fueron, en promedio, 4 grados superiores a las normales. Tanto este fenómeno como un trimestre más bien seco contribuyeron a adelantar la cosecha entre dos y tres semanas.

 

Premera zona, Mendoza

A diferencia de lo observado en el Valle de Uco, la brotación comenzó con unas cuantas semanas de retraso respecto de la fecha habitual, es decir, hacia fines de septiembre.
La floración fue normal, pero la cuaja también sufrió las consecuencias de la helada registrada el 21 de octubre, por lo que tanto el número de bayas por racimo como el rendimiento final de 2017 fueron menores que lo esperado.
La pinta se inició sin retrasos en enero y concluyó a principios de febrero. Durante la época de brotación y pinta, las lluvias fueron más copiosas que lo habitual (108 mm), sin embargo las temperaturas se mantuvieron en los niveles normales.
Hacia el final del verano las noches siguieron siendo cálidas y las precipitaciones fueron escasas en febrero, sin embargo, la cosecha se llevó a cabo en las dos primeras semanas de abril como es habitual, producto de la brotación tardía que se registró en esta zona.

UN AÑO EXCEPCIONAL PARA EL MALBEC

El Malbec es una cepa en extremo sensible a las bajas temperaturas durante la cuaja. La helada registrada el 21 de octubre disminuyó la producción entre un 25 y un 50% dependiendo de la zona y la parcela. Así todo, las parras de Malbec aprovecharon al máximo los días cálidos y secos que predominaron ya concluido el verano, lo que permitió a la fruta alcanzar la expresión típica de los viñedos de altura de Mendoza. Las uvas se caracterizaron por un óptimo equilibrio entre azúcar y acidez y la suavidad distintiva de los taninos del Malbec.
En la Primera Zona de Mendoza, la cosecha de esta cepa se llevó a cabo entre el 13 de marzo y el 11 de abril. En el Valle de Uco, el Malbec se cosechó entre el 15 y el 29 de marzo, lo que en el caso de ciertas parcelas representó un adelanto de hasta tres semanas respecto de la fecha habitual.

 

UNA TEMPORADA MARCADA POR EL EQUILIBRIO PARA EL CABERNET SAUVIGNON

Un volumen de precipitaciones mayor que el acostumbrado en el periodo anterior a la pinta tuvo efectos variados en las distintas parcelas dependiendo de los suelos de cada una de ellas. Los Cabernet Sauvignon plantados en suelos más profundos maduraron a un ritmo más lento, mientras que los que crecen en suelos pedregosos alcanzaron un excelente equilibrio y expresan con mayor libertad el carácter especiado de esta cepa.
La cosecha de Cabernet Sauvignon, proveniente en su totalidad del Valle de Uco, comenzó el 23 de marzo y se extendió hasta el 7 de abril.